Cómo aplicar el mindfulness durante un viaje

A continuación te vamos a contar todo lo que debes saber sobre la técnica del mindfulness y te vamos a enseñar a aplicarla durante un viaje. ¿Te interesa? Pues presta atención y toma nota, ya que te sorprenderás de los innumerables beneficios que ofrece esta técnica de meditación.

El mindfulness se muestra como una técnica que la gran mayoría de profesionales traducen como “Atención plena” o “Conciencia plena”, y que tiene su origen en la meditación de los budistas, aunque eso no significa que para poder practicarla o llevarla a cabo necesites estar provisto de algún tipo de creencia o idea religiosa.

Esta técnica de atención plena consiste en ser consciente, además de prestar una especial atención a cada momento de nuestro día a día, especialmente a las emociones, a los pensamientos y a las sensaciones.

El originario de esta técnica fue Jon Kabat Zinn, que fue la persona encargada de fundar la Clínica de Reducción de Estrés en el Centro Médico de la Universidad de Massachussets. Él fue el que la definió y el que puso los 7 principios básicos para poder llevarla a cabo:

  • No realizar juicios sin valor: para conseguir gestionar de forma eficaz el estrés del día a día, es fundamental acabar con los juicios automáticos.
  • Paciencia: la paciencia es clave para conseguir encontrarse a uno mismo.
  • Mente de principiante: tendrás que observar con todo detalle a tu alrededor. Deja a un lado los prejuicios.
  • Confianza: hay que confiar en uno mismo y no dejarse llevar por los demás.
  • No esforzarse: se trata de una técnica que se basa en la observación, por lo que no pretendas esforzarte para llegar a ningún lado.
  • Aceptación: debes aceptar que las cosas son tal y como son.
  • Ceder: déjate llevar y no intentes controlar a tu experiencia.

¿Cómo se aplica en un viaje?

Es muy recomendable aplicar la técnica del mindfulness cuando estás de vacaciones y te encuentras en un país extranjero. Aprovecha tu estancia en un nuevo lugar para sacarle el máximo partido a la mente de principiante y trata de no juzgar nada de lo que veas.

Céntrate en recorrer todos y cada uno de los lugares que encuentres a tu paso sin realizar ningún tipo de comparación con aquellos otros lugares que ya conoces y que te resultan realmente familiares. Observa con detenimiento las costumbres de los demás y trata de aprender lo positivo de ellas, dejando que te empape la cultura y sumergiéndote en ella.

Para ponerte a prueba antes de tu viaje, puedes irte un día a caminar por alguna zona que te resulte desconocida y dejarte llevar en todo momento. Confía en ti mismo y en tu instinto, y dedica un tiempo a observar todo lo que tienes a tu alrededor. Independientemente de las sensaciones que lleguen a tus pensamientos, trata de aceptarlas, ya que no tienes ningún motivo para no hacerlo ni para tomar una decisión contraria a la que te surja en cada momento.

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